viernes, marzo 24, 2017

INUNDACIONES, HUAICOS, CALENTAMIENTO GLOBAL Y MEGAMINERÍA




Escribe: Wilder A. Sánchez Sánchez
Las inundaciones y huaicos que están afectando a varias regiones del Perú se deben al fenómeno cíclico El Niño, es cierto. Pero a medida que vaya aumentando el calentamiento global en el planeta Tierra a consecuencia del aumento de la contaminación atmosférica con gases de efecto invernadero (dióxido de carbono CO2, metano CH4, óxido nitroso N2O, clorofluorcarbonos CFC), el cambio climático, los fenómenos El Niño, huracanes, tifones, ciclones, sequías, etc. serán cada vez más intensos y frecuentes en las regiones en las que ocurren y a nivel mundial; incluso, pueden ocurrir algunos de estos fenómenos en lugares del planeta en donde nunca antes se presentaron (de hecho, esto ya viene sucediendo). El 18 de enero, la NASA, la Organización Mundial de Meteorología (OMM) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) informaron que el 2016 fue el año más caluroso desde que comenzaron los registros en 1880 y el tercer año consecutivo en que la Tierra batió el récord de aumento de la temperatura, situándose 1.1 grados centígrados más alta que la registrada en la era preindustrial y 0.07°C mayor que la del 2015. Nótese que con un incremento de tan sólo 1.1°C de la temperatura planetaria promedio desde 1880, los fenómenos climatológicos como El Niño, huracanes, nevadas, sequías y otros se han ido tornando más violentos y prolongados, ocasionando desastres, muertes, damnificados y refugiados climáticos. ¿Y qué pasaría si la temperatura global aumenta 1.5°C o 2°C?; peores inundaciones y huaycos e incluso huracanes podrían ocurrir en donde no los hubo.
 Por otra parte, en el Perú las cabeceras de cuenca de los ríos que desembocan en el Pacífico, en el Marañón y en otras vertientes están siendo destruidas con los enormes tajos, socavones, carreteras, caminos de acarreo, canchas de relaves, pozas de lixiviación, hangares, etc. de las grandes operaciones mineras, principalmente, que remueven cientos de miles de toneladas de rocas diariamente y destruyen la cobertura vegetal de los cerros de las cordilleras de la Sierra. Por eso, al quedar descompactados los suelos y sin vegetación los cerros, cuando caen intensos aguaceros los ríos y quebradas arrastran rocas, piedras, arena y gran cantidad de tierra removida, que llegan en forma de huaycos a los valles y ciudades de la propia Sierra o de la Costa. En consecuencia, las empresas mineras y los Gobiernos extractivistas tienen mucha culpa y responsabilidad en las desgracias que están ocurriendo. Este aspecto de los desastres aparentemente “naturales” que están ocurriendo en el Perú no está siendo abordado, no sólo por los gobernantes actuales y sus funcionarios, sino incluso por los ecologistas o ambientalistas, incluyendo a los congresistas de esta orientación.
Es hora de crear conciencia de la necesidad de proteger las cabeceras de cuenca, los cauces y zonas ribereñas de ríos y quebradas, y de exigir al régimen de turno no más concesiones mineras en cabeceras de cuenca y ecosistemas frágiles, así como el desarrollo de proyectos de recuperación y manejo de cuencas, respeto a la zonificación ecológica-económica y a los planes de ordenamiento territorial, entre otros. Trabajemos en la perspectiva de la sustitución del modelo de desarrollo extractivista minero-exportador por un modelo de desarrollo sostenible o sustentable.

jueves, marzo 23, 2017

Alto Perú: Maravilla natural a 4,000 metros de altitud




 Escribe: Wilder A. Sánchez Sánchez
El Departamento de Cajamarca no tiene glaciares, como sí existen en otras regiones del Perú, pero tiene la ecorregión Jalca, su más delicada y estratégica ecorregión.  La Jalca cajamarquina, por ser la zona ecológica más alta; por ser donde más llueve, niebla y graniza; por su vegetación típica y la textura y calidad de sus suelos; por su relieve de extensas zonas semiplanas, cumple funciones de captura y almacenamiento del agua de lluvia, de granizada y de neblina; concentra gran cantidad de manantiales, bofedales y lagunas.  En esta biorregión se originan la mayoría de ríos que irrigan y proveen de agua a los valles y ciudades de las ecorregiones más bajas: Quecha, Yunga Costera, Desierto del Pacífico (parte de la Costa Norte), Yunga Fluvial, Selva Alta y Selva Baja.
Enclavado en la Jalca, a más de 3,900 msnm, en el distrito de Tumbadén (provincia de San Pablo, departamento de Cajamarca), se encuentra un ecosistema valiosísimo y muy frágil, cuya base lo constituyen 284 lagunas de aguas cristalinas, de diversos tamaños (enormes, grandes, medianas y pequeñas), concentradas en un área de 2,960 hectáreas, en una superficie relativamente horizontal y levemente ondulada.  Quizás sea el único lugar del Perú y del mundo en donde existe tanta cantidad de lagunas relativamente juntas; también se han contabilizado 456 manantiales.


 Laguna Corazón, parte de la laguna Compuerta y lagunas aledañas.  (Foto: Wilder Sánchez; 18.6.2016).
Si tan sólo se lo valorara desde el punto de vista perceptual, el paisaje de Alto Perú es de una belleza extraordinaria; se puede captar casi en su totalidad desde la cima del cerro San Cirilo, uno de los principales miradores naturales.  Y si se hace un recorrido por las orillas de las lagunas se ven numerosos paisajes particulares y hermosos, pues cada laguna tiene no sólo su propia forma, tamaño y colinas circundantes, sino sus propios colores, sus propios matices, que van desde el azul marino hasta el rojizo; incluso, dependiendo de la intensidad del viento, se puede ver el ondular de las aguas y el oleaje; y cuando los rayos solares inciden sobre las olas con cierta inclinación, de éstas reflejan numerosas estrellitas y resplandores de encanto.


 Maravillosos reflejos y estrellitas en el oleaje de la laguna Corazón.  (Foto: Wilder Sánchez; 18.6.2016).


 Cascadas y arroyo que nacen de manantiales y que abastece a una de las lagunas; obsérvese el ichu y otra vegetación típica.  (Foto: Wilder Sánchez; 1.6.2013).

Funciones ambientales.
Pero lo más valioso de este ecosistema son las funciones hidrológicas y ecológicas que cumple.  Su existencia forma parte y asegura el ciclo del agua.  El agua de las precipitaciones y la que fluye desde el subsuelo por numerosos manantiales se almacena temporalmente en las 284 lagunas; éstas no contienen aguas estancadas sino que fluyen de una a otra (generalmente de las pequeñas a las medianas y de éstas a las más grandes); hay escorrentías y arroyos que alimentan a determinada laguna, y varias de ellas tienen algún cauce que funciona como desaguadero y que desemboca en otra.
Alto Perú es cabecera no sólo de una cuenca sino de tres cuencas hidrográficas.  Un sector de lagunas forma parte de los orígenes del río Llaucano, que atraviesa parte de las provincias de Hualgayoc y Chota, irrigando importantes valles de la zona Quechua.  Otro grupo numeroso de lagunas vierte sus aguas de rebose hacia el río Quebrada Honda, que más abajo discurren por los ríos Rejo y San Miguel hacia el río Chilete y el Jequetepeque, que desemboca en el Pacífico; por eso, organizaciones de regantes beneficiarios de la represa Gallito Ciego suben año tras año desde diversas localidades de los distritos de Guadalupe, Pacasmayo y Yonán a rendir culto al agua en Alto Perú.  Un tercer grupo de lagunas abastecen al río Porcón y, por ende, al Mashcón y al río Cajamarquino, que irriga los valles de Cajamarca, Llacanora, Namora, San Marcos hasta su desembocadura en el río Condebamba.


 Laguna Islacocha y aledañas.  (Foto: Wilder Sánchez; 18.6.2016).
 Este ecosistema presta invalorables funciones y servicios ambientales a las poblaciones urbanas y rurales residentes aguas abajo, en las tres grandes cuencas mencionadas, asegurando la disponibilidad de agua para diversos usos y contribuyendo a la seguridad alimentaria del pueblo peruano.  Algunas de estas funciones son:
 Captación y regulación hídrica.  En la temporada lluviosa el agua de diversas formas de precipitación es captada en esta extensa área y se recargan los acuíferos (aguas subterráneas).  En la época de estiaje el agua subterránea sigue fluyendo por los numerosos manantiales hacia las lagunas y de éstas a los riachuelos y quebradas, haciendo posible que los ríos tengan caudal en la época seca.
Prevención de la erosión del suelo.  A pesar de la caída de fuertes aguaceros y tormentas de granizo (lo que es más frecuente en la ecorregión Jalca), no se produce erosión del suelo porque las precipitaciones caen sobre los espejos de agua de las lagunas y sobre la densa vegetación nativa.



 El ichu o pajonal y otras plantas típicas de la Jalca, en Alto Perú.  (Foto: Wilder Sánchez; 18.6.2016).
 Captura de carbono.  La alta humedad de este ecosistema ocasiona el lento proceso de putrefacción de la vegetación nativa, originando la formación de un suelo con alta concentración de turba, que es un material orgánico de color casi negro, rico en carbono.  Por tanto, Alto Perú contribuye a frenar el calentamiento global.
Regulación del clima.  Es sabido que las masas de agua absorben durante el día parte del calor solar, que durante la noche se transfiere desde las lagunas hacia la atmósfera, atemperando un poco el clima, que, de lo contrario, sería más frígido.
Hábitat de especies.  Diversas especies de peces, aves, batracios, mamíferos y otros animales, así como varias especies de plantas medicinales y ornamentales, forman parte de este ecosistema.  También es refugio temporal de aves migratorias.
Riego.  El agua que fluye de los manantiales y escurre de las lagunas es aprovechada a través de varios canales de riego por los agricultores, desde los ubicados en el caserío Alto Perú, en la Jalca, los de los valles interandinos de las ecorregiones Quechua y Yunga, hasta los arroceros de la Costa, en el valle del Jequetepeque.
Ecoturismo.  Como maravilla natural y su extraordinaria belleza paisajística, este lugar tiene un enorme potencial para el desarrollo del turismo ecológico.
  Otra de las lagunas de Alto Perú. Al fondo, varios vehículos que transportaron a los participantes en la ceremonia de culto al agua del 18.6.2016.  (Foto: Wilder Sánchez).

Alto Perú en peligro.
Cualquier cosa que se haga, ya sea positiva o negativa, en la parte superior de una cuenca, repercutirá inevitablemente, para bien o para mal, aguas abajo.  Teniendo en cuenta este principio, en el valioso y frágil ecosistema de Alto Perú no se puede hacer cualquier actividad económica, como agricultura, ganadería y mucho menos minería: bastaría un solo tajo, aunque no fuera ni muy grande ni hondo, para que las 284 lagunas desaparezcan; incluso un socavón de mina sería destructivo.  En un humedal, como Alto Perú, tampoco se deben construir diques, conductos, canales, etc. para trasvase porque las infraestructuras artificiales que se construyen para administrar el agua pueden romper o interferir el funcionamiento normal de la “infraestructura natural” que constituye el humedal en sí.  Por el contrario, es obligación del Estado y de todos velar por su protección, por su intangibilidad, y sólo debe permitirse el ecoturismo.


Ceremonia de culto al agua a orillas de una laguna. (Foto: Wilder Sánchez; 1.6.2013).
 A pesar de lo dicho, aunque parezca increíble, gran parte del territorio de las lagunas de Alto Perú está concesionado desde el régimen de Fujimori a Minera Yanacocha.  Desde mayo del 2007 está en litigio judicial: 

 16/02/2007: La Municipalidad Provincial de San Pablo emite Ordenanza Municipal 001-2007-MPSP, creando como Áreas de Conservación Ambiental Municipal Las Lagunas de Alto Perú (Distrito de Tumbadén, Provincia de San Pablo), con un área de 2,960 Ha, y la zona de Pozo Seco (caserío Pozo Seco y otros aledaños del Distrito de Tumbadén), con un área de 4,918.9 Ha. 

25/05/2007: Minera Yanacocha demanda a la municipalidad ante el 34° Juzgado Especializado de Lima, aduciendo atentado contra la libertad de empresa, de industria, de trabajo y propiedad privada.  
7/07/2007: el Juzgado declara IMPROCEDENTE la denuncia yanacochina 31/07/2007: Yanacocha apela ante la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Lima.
19/11/2008: La Sala emite fallo declarando IMPROCEDENTE la demanda de amparo de Yanacocha y, por tanto, a favor de la Municipalidad de San Pablo
  Yanacocha se queja ante el Tribunal Constitucional con sede en Arequipa. 
10/12/2010: El TC emite "Resolución Pilatos” y devuelve el expediente para que el Poder Judicial lo resuelva.  Caso regresa a fojas cero al 29° Juzgado Especializado en lo Civil de la Corte Superior de Lima. 
7/04/2014: La Juez del 29° Juzgado emite SENTENCIA con Resolución Número 55, declarando INFUNDADA la demanda de Minera Yanacocha S.R.L. en contra de la Municipalidad Provincial de San Pablo sobre Proceso de Amparo, e IMPROCEDENTE la solicitud de la empresa minera de “Inaplicación de la Ordenanza Municipal N° 001-2007-MPSP en sus Art. 1 y 2 con costas y costos”.
Yanacocha apela ante la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Lima.
22/01/2015: La Corte resuelve declarando INFUNDADA la demanda de Yanacocha de inaplicar la Ordenanza Municipal 001-2007-MPSP.
 Yanacocha vuelve a apelar ante el Tribunal Constitucional.
 25/01/2017: El pleno del TC realiza Audiencia Pública en Lima sobre este juicio; las dos partes presentan sus argumentos.  El caso queda al voto del Tribunal.

 Una de las lagunas medianas de Alto Perú. Nótese su color azul marino y la vegetación ribereña.  (Foto: Wilder Sánchez; 18.6.2016).
 Generemos conciencia de la necesidad de conservar Alto Perú y exijamos al Ministerio del Ambiente y al Gobierno Peruano que no pongan obstáculos para que sea declarado Sitio RAMSAR (Humedal de Importancia Mundial).
Celendín, 22 de marzo del 2017
HOMENAJE AL DÍA MUNDIAL DEL AGUA

miércoles, marzo 22, 2017

LLEGÓ EL “KATRINA” AL PERÚ



Comentario escrito en honor a la “mujer de barro”, llamada Evangelina Guerrero, quien, al igual que el zombi, de las películas de terror, que sale de algún cementerio, cubierto de lodo; ella, también, emergió del caudaloso huayco, cubierta de barro, demostrando, con ello, a todo el pueblo peruano, que no es precisamente una “mujer de barro”, sino todo lo contrario, es una mujer con coraje, valentía y con una voluntad de acero.       
Sociólogo: Avelino Zamora Lingán

Cuando el Huracán Katrina producido en agosto del 2005, genera una gran devastación en Nueva Orleans- Estados Unidos, los neoliberales, encabezados por Milton Friedman no vieron la tragedia y sus consecuencias; lo que vieron fue más bien una estupenda oportunidad para hacer grandes negocios y por encima de todo, el momento oportuno para que el Sr. Milton Friedman aplique las recetas del neoliberalismo, como la privatización de los servicios públicos, entre éstos de la educación. Tal es así que, en lugar de implementar un programa de reconstrucción de los centros educativos públicos, devastados por el huracán, vieron mucho más rentable otorgar bonos educativos a cada uno de los padres de familia para enviar a sus hijos a centros educativos privados, en cualquier espacio del país norteamericano, los mismos que también fueron beneficiados con exoneración de impuestos. En apariencia, tal medida fue implementada de manera provisional; pero, el objetivo de fondo era la privatización de la educación y de otros servicios públicos, luego de venir haciéndolo en varias naciones de América Latina desde la década del 70 del siglo pasado, aprovechando las crisis sociales, generando deliberadamente éstas y, obviamente los llamados desastres “naturales”. En resumen, El Katrina, fenómeno destructivo “natural”, fue utilizado, entonces, como palanca para aplicar, en poco tiempo, las recetas neoliberales, a través de grandes negocios privados, pese a que costó el despido de más de 4,500 docentes en menos de dos años, medida radical que en circunstancias normales hubiese sido imposible de aplicar.
En el Perú, ciertamente no se ha producido ningún huracán, en algún punto determinado del territorio, pero en cambio se está produciendo desastres “naturales” en la mayor parte del territorio peruano. Tales desastres se expresan en huaycos que consiste en deslizamientos de enormes cantidades de lodo acompañado con grandes rocas, vegetación, cultivos, animales, etc., al igual que desbordes del agua de los ríos y quebradas. Las consecuencias de tales desastres “naturales” son sociales, puesto que arrasa con cultivos, viviendas ribereñas y animales domésticos, lo cual afecta significativamente la economía familiar. Antes de proseguir con el presente comentario, precisa aclarar la razón por la cual ponemos entre comillas la palabra “natural” o “naturales”.
En efecto, es generalizado llamar a aquellos desastres, producidos en apariencia, sin la intervención o influencia humana, “natural” o “naturales”, con lo cual los humanos intentan evadir la responsabilidad que pueden tener en la generación de desastres como terremotos, huracanes, huaycos, desbordes de ríos y quebradas, exceso de lluvias o exceso de sequías, incendios, etc., etc. Como quien dice, los humanos queremos zafar cuerpo de la cuota de responsabilidad que tenemos en los fenómenos o desastres que actualmente está azotando no sólo a Perú sino a todo el planeta. Esa gran responsabilidad que el hombre tiene ahora en lo que sucede en todo el mundo y lo peor que sucederá a medida que transcurra el tiempo se sintetiza en dos grandes palabras, que asusta a todo el mundo: CALENTAMIENTO GLOBAL. Asimismo, las acciones y las causas sociales o consecuencias sociales que han generado el proceso de calentamiento global también se sintetiza en otras dos palabras: CAPITALISMO SALVAJE, el mismo que se presenta como neoliberalismo o libre mercado. El capitalismo salvaje y su modelo de libre mercado, en lugar de generar desarrollo social equitativo, inclusivo, humano; lo que viene generando es depredación de la naturaleza, expresado en destrucción de fuentes de agua, contaminación de las mismas, desertificación de los bosques selváticos, serranos, etc. de tal manera que los cerros y, en general, la geografía empinada del territorio, queda vulnerable o expuesta ante las fuertes lluvias, cuya consecuencia o respuesta obviamente son los deslizamientos de enormes trozos de suelos, los huaycos, las crecidas de los ríos y quebradas y finalmente los desbordes de los mismos, que ahora ha puesto los pelos de punta a toda la población peruana. Resumiendo, los desastres, especialmente los haycos, no tienen nada de “naturales”; más aún, en estos últimos tiempos donde el capitalismo se ha vuelto mucho más salvaje; éstos más bien constituyen respuestas a la depredación que el hombre, impulsado por su ambición al dinero, viene generando. Por ello, de alguna manera, razón tienen los neoliberales cuando llaman  “furia de la naturaleza” a los desastres y sus consecuencias. ¡Pero, claro, como no va a estar furiosa la naturaleza, cuando el Hombre permanentemente ataca, dinamita, despoja de su ropaje verde (vale decir de los bosques), en ese afán de extraerle los recursos que ella encierra en sus entrañas y, a cambio no recibe nada que pueda aprovechar!!
Ahora, bien. El “Katrina” llegó al Perú y los neoliberales, entre ellos los corruptos de alto vuelo,  están de plácemes; y, además, ocupadísimos analizando y planificando para sacar el máximo provecho de la tragedia que vive el Perú. Porque, fieles a su lógica de pensamiento ellos nunca ven el vaso medio vacío, sino siempre lo ven al vaso medio lleno. Dicho en otra palabras, a la desgracia, a la tragedia, a los desastres y al dolor humano que éstos fenómenos causan, hay que sacarle provecho sea económico o político. Por lo pronto ya lo están haciendo, sobre todo en el sector transporte, que es precisamente el que mayor demanda tiene en estos días. Así un pasaje en cierta línea aérea, que no es peruana, ahora llamada LATAN, de Piura a Lima por ejemplo, puede costarle a Ud. amigo, común y mortal, la exorbitante suma de hasta 500 dólares. Las empresas de transporte terrestre no se quedan atrás, aprovechándose del dolor ajeno, tal es así que pasajes de 5; 15; ó 30 nuevos soles;  ahora le puede costar 15; 70; 120 ó 150 nuevos soles respectivamente. ¡Viva el libre mercado, vivan los desastres “naturales. Ojalá se sigan dando para continuar con el asalto a los bolsillos del pueblo!! Los supermercados chilenos, haciendo su agosto en marzo, elevando precios o acaparando productos como el agua mineral, entre otros de primera necesidad. Hasta los pequeños comerciantes lucran excesivamente con la tragedia. ¡Un tomate o una manzana, que no llega a los 30 gramos de peso lo venden a un sol! ¿Culpable?: los costos de transporte. Pero, en realidad, el verdadero culpable es el sacrosanto libre mercado. Si las lluvias continúan, entonces los desbordes y los huaycos también, las desgracias humanas se agravarán y será el caos total, expresado en especulaciones, precios de los productos de primera necesidad inalcanzables y muchos de ellos escasos o de manera natural o de manera artificial; pero la idea es crear caos, crisis social, desesperación, porque, precisamente estas condiciones anómalas son el abono, el caldo de cultivo, el nutriente del neoliberalismo y del capitalismo salvaje. Aquí se cumple a cabalidad ese dicho popular: “A rio revuelto ganancia de pescadores”. Pero aquí habría que parafrasear un tantito y decir: ¡A más desbordes y huaycos, ganancia de neoliberales!!   
A propósito de corruptos de “alto vuelo”, los huaycos y los desbordes se constituyeron en su gran aliado, en su gran cortina de humo, puesto que de concentrados que estaban el pueblo peruano y los instrumentos mediáticos en la mega corrupción de ODEBRECHT, se desvió tal concentración, primero hacia la “ideología de género”, lo cual que quedó empequeñecido frente al tema de los huaycos y desbordes, el cual concentra hoy la atención de todo el pueblo peruano y ni que decir de los instrumentos mediáticos, que seguramente no veían la hora porque surja un gran tema para desviar la atención del público. Pero quienes estarían mucho más felices y contentos son los corruptos de alto vuelo como Toledo (el sentenciado, pero no “ubicado), Ollanta Humala, Alan García y por supuesto los fujimoristas y sus respectivos cómplices. Estos últimos, vale decir los fujimoristas, expertos en hacer sus shows en el Congreso, aprovechando su mayoría,  cuando en un momento votan en contra de la investigación a los curas pedófilos del Sodalicio, luego la jefa Keiko les enmienda la plana, como quien diciendo “yo soy la jefa”, “yo mando aquí, y los conmino a que de todas maneras voten por la investigación”; o negándose a interpelar a Vizcarra en un momento; y, en otro, votando por la interpelación, etc., etc. Todo esto para aparecer como una fuerte “oposición” al gobierno de PPK, aparecer, también, como los adalides de la moral, y como los abanderados de la lucha contra la corrupción. Pero, sobre todo, haciendo campaña política, de manera muy sistemática y subliminal desde el Congreso con miras al 2021. ¡Cálculo político puro!! ¡Los matemáticos les quedan pequeños a los fujimoristas, y en general a todos los políticos criollos y corruptos!! ¿Excepciones? Seguramente las hay; pero tendremos que buscarlo con una linterna encendida a plena luz del sol, como lo hacía Diógenes en época de los griegos, para encontrar una persona honesta para gobernar Grecia.
       Escrito: marzo, mes de los huaycos en el Perú, del 2017